Rincón de los Leones
Este emblemático rincón de La Palma está ubicado en la céntrica calle San Juan, junto a la Iglesia Parroquial. Ocupando este espacio se encontraba un corral de la casa parroquial, cuyo solar fue rehabilitado por encargo del entonces alcalde y destacado mecenas de la época Don Ignacio de Cepeda entre 1925 y 1928, dándole una nueva función monumental. El motivo de esta reforma responde a la construcción de la nueva capilla del Sagrario, que lindaba con este corral, por lo que es reformado en señal de respeto al Santísimo.
En este lugar se ubicaba la cruz de los caídos durante la época franquista. Con la llegada de la democracia esta fue eliminada y este rincón tomó el nombre de Alfonso de Cepeda (sacerdote y escritor palmerito). Actualmente cuenta con el nombre de Rincón de los Leones, como popularmente siempre se lo conoció por las esculturas de leones que coronan el lugar.
Realizado en estilo regionalista y contando con la cerámica sevillana, la forja y el ladrillo visto como principales materiales, este singular espacio fue restaurado en 2006, respetando la fisonomía original.
Actualmente, este espacio triangular se caracteriza por la reja de forja que determina el monumento ésta parte de una pilastra de ladrillo visto decora con elementos cerámicos (obra del artista Agustín Echevarria), atravesando otras dos hasta concluir en una tercera.
Las pilastras de los extremos son coronadas con pináculos cerámicos, mientras las dos centrales que flaquean la puerta de entrada, se coronan con dos herculianos leones asidos a una columna.
El espacio interior se caracteriza por una cruz de forja que se alza sobre un pedestal con motivos cerámicos. Esta conjugación de ladrillo y cerámica son también protagonistas tanto en el suelo como en el arriate que circunda el perímetro.
De este modo, una fusión de barro, cerámica y flores engalanan este inolvidable rincón de la ciudad.