Ruta del Mudéjar al Barroco
Para iniciar este paseo a pie sitúense en la Plaza del Punto. Desde esta podemos visitar el eje vertebral que cruza de este a oeste nuestra ciudad, la Calle Real, a través de la cual nos introduciremos en el casco antiguo, declarado Bien de Interés Cultural, con la categoría de Conjunto Histórico.
Al inicio de esta calle, en la Plaza Doña Elvira de Ayala, encontraremos la Ermita del San Sebastián, también conocida como la ermita del Santo. Levantada a principios del S. XVI, dedicada al santo protector de las epidemias, a las afueras de la población, aparece hoy completamente integrada en el entramado del casco urbano. Es de estilo mudéjar, construida en ladrillo mostrando una gran simplicidad y siguiendo el esquema basilical de tres naves.
Continúa nuestro paseo por esa calle atravesando un conjunto de sólidas casas señoriales, construidas, en su mayoría, a finales del S. XIX, que adoptan estilos tardo barrocos y neoclásicos, recibiendo también las influencias del estilo regionalista arquitectónico.
La placita que preside nuestra próxima visita, Ntro. Padre Jesús Nazareno, nos detiene entrando en cuchillo sobre la calle Real. Precede a la Iglesia de Ntra. Sra. del Valle, construida en la segunda mitad del S. XV y consagrada a la patrona de la ciudad. Es de estilo mudéjar y en ella confluyen rasgos islámicos con influjos góticos. Es un edificio basilical de tres naves que se separan por arquerías. La nave central se abre a una Capilla mayor, tratándose de un presbiterio de planta cuadrada cubierto por una bóveda de arista con los cañones muy pronunciados.
Nuestros pasos nos conducen ahora hacia la Plaza de España, centro de nuestra ciudad, que alberga a un importante elenco de edificios que merecen la pena observar.
La preside la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista que nace tras el dramático terremoto de Lisboa, en el S. XVIII y cuya construcción se debe al maestro Pedro de San Martín. Es un conjunto de 1473 metros cuadrados y presenta planta de cruz latina con disposición en tres naves. La portada y la esbelta torre (que es donde más se mantienen las formas barrocas) forman un conjunto de gran dinamismo debido al uso de curvas y contracurvas, y a la hábil combinación de los colores. La fachada principal sirve de soporte a la bella portada de ladrillo que se recorta sobre el muro blanco de la fachada.
En el flanco izquierdo de esta fachada se levanta la elegante torre de planta cuadrada. Presenta sus cuatro lados perforados por sencillos vanos cercados con molduras muy planas, siendo el cuerpo de campanas donde se concentra todo el despliegue ornamental de gusto barroco. La torre ve aumentada su verticalidad por un elevado chapitel piramidal recubierto por una trama de azulejos.
En definitiva, es un soberbio conjunto donde se combinan la torre, portadas, cúpulas y linternas, así como la exquisita combinación del blanco, ocre y azul.
La plaza alberga otros importantes edificios, atractivos para el visitante como la llamada Casa de los Arcos, la vivienda más antigua conservada en nuestra localidad, perteneciente al mudéjar del s. XVI y situada en uno de los laterales de la plaza. El edificio en cuestión presenta una peculiar sucesión de arcos peraltados, fabricados con ladrillo visto y enmarcados por un resaltado alfiz. El apoyo se efectúa sobre pilares octagonales, de frentes irregulares, con capiteles formados mediante superposición de hiladas de ladrillo voladizo. Estas arquerías de apariencia rústica están pintadas imitando el despiece natural del aparejo.
El Teatro Cine Municipal, emplazado en uno de los laterales de esta plaza, fue levantado en la época de los treinta. Tiene herencia neoclásica aunque se construye con los cánones de la arquitectura regionalista andaluza.
Junto a él, podemos encontrar parte de lo que fue el antiguo Palacio del Señorío del S. XVI, propiedad del Almirante Diego Colón y posterior residencia, hasta finales del S. XIX, de los señores de Alcázar. El edificio es hoy sede de una entidad financiera.
Este paseo circular por la gran plaza palmerina nos conduce a la Casa de los Tirado, sede actual del Ayuntamiento de la ciudad. Aparece con fachada dividida en pilastras, su distribución interior sigue el estilo neoclásico, donde la puerta principal deja paso a un espacioso zaguán enriquecido con yeserías y en el que destaca un gran zócalo de azulejos de principios de siglo, fabricado por los prestigiosos alfares sevillanos de laffite.Nuestro recorrido a pie nos lleva ahora hasta la calle Carlos Mauricio Morales donde podemos admirar el Convento de las Hermanas de la Cruz. Desde sus mismas puertas surcan nuestros pasos hermosos jardines llenos de árboles y parterres que preside una imagen en piedra de la Inmaculada, elevada sobre un alto basamento. El edificio principal es de ordenada construcción, y alberga una interesante muestra de escultura religiosa de los S XVI al XIX digna de contemplar.